03 noviembre 2006

Una experiencia personal en Herbalife ¿Secta comercial? por JCB


EL FILTRO

A mi juicio es imposible realizar una observación válida sin considerar al que observa como un elemento fundamental en el proceso de observación; parece una redundancia aclarar esto, pero es una verdad de Perogrullo. Como dirían en el campo: ”Depende de la guitarra como sonará el canto y de que quede bien afinada pu´iñor”

¿Está usted afinado?, ¿de qué madera está hecha su guitarra? Son buenas preguntas. No por nada se dice: “Todo depende del color del cristal con que se mira”…

El que escribe tiene una formación de lo más heterodoxa, sin ser especialista en algo especial puede hacer casi de todo. Cualquier cosa. Desde una instalación eléctrica bajo normas técnicas correctas, hasta pintar un mural con angelitos o hablar de biología o de las estrellas. Hacer meditación. Ahora cambio a primera persona: puedo limpiar vidrios en la calle en forma profesional, combatir con alguna destreza con cualquier karateca medianamente diestro, también sé arreglar flores en un jarrón, cocinar como el mejor, pintar letreros, hago carpintería, en fin… Tengo algunos años de universidad. Cuando niño estudie un poco de piano y a falta de éste me cambié a guitarra. Sé reparar calcetines. Conozco de plomería y de fontanería. Construir una cabaña. Nadar en el mar. De oficio actual profesor de gimnasia, en clubes de Tercera Edad.

Tenemos así que para “procesar a la realidad” lo hago con un “procesador” que está acostumbrado a “enfocar el mundo” desde muy diferentes ángulos; a resolver los problemas como un electricista-plomero-carpintero-pintor-de-angelitos-repara-calcetines…

Fui formado en una familia de clase media, con un padre ingeniero de una gran multinacional acostumbrado a trabajar “con la camiseta puesta”, lo que significaba que trabajaba todo el día de lunes a domingo.

Conozco entonces por mi padre la disciplina y el “american way of life” (moral de tipo protestante, esfuerzo sostenido, creencia en las propias capacidades y autogestión, resultados) y por mi madre las reuniones sociales, la ayuda a la comunidad, el compromiso social, las combativas juntas políticas de los setentas y por ambos el vivir arreglándome solo junto a mis hermanos, pues a ratos (muchos) mis padres no estaban en casa.

En verdad si bien lo pienso viví siempre un poco a la buena de Dios…

Conocí en el camino a cuanto loco creía que podía cambiar el mundo: políticos, místicos, sinvergüenzas, charlatanes, fabricantes de niños superdotados, monjes, pseudo-monjes… Yoguis, yoguinis, psicólogos drogadictos que medio volados examinaban/an a los postulantes en empresas; psiquiatras que estaban más locos que un caballo y pateaban a su mujer en su casa, mientras al tiempo hacían terapia a otros en la consulta cobrando US$ 100; médicos de todo tipo, artistas, milicos y militares, los que con sus creencias y actuar generaron/an el mundo tal como lo vivimos cada día con sus miserias y grandezas…

Me quedó después de esa experiencia delirante tipo Cambalache, la idea que en verdad todo depende de nosotros o sea de mí y de actuar correctamente siempre y cuando no lo hago, decir, saber y sentir:

“Hoy no he actuado correctamente”. No digo “se me pasaron las copas”, digo “Me caí al suelo de borracho”, así sin eufemismos.

Este es mi propio cristal…

LO VIVENCIADO

Cuando conocí a Herbalife, lo hice en la misma forma y condiciones en que la mayoría de los que son captados por esta presunta secta comercial lo hace.

Volvía a Chile desde Argentina después que mi familia fue destruida en un ataque sectario. Había quedado sin mujer (tiempo después me enteré que la habían preñado en el despelote), me arrebataron a mi hijo. Sin inserción de ningún tipo, con US$ 200 como todo capital; en resumidas cuentas “a medio morir saltando” como se dice.

Por lo que pude ver después esa era más o menos la norma con respecto a "los que funcionaban" en Herbalife. Los que se quedaban en su mayoría eran previamente unos desechados por la vida, no tenían nada que perder y sí mucho que ganar, o por lo menos eso creían/creen ellos…

Mi contacto con Herbalife fue de tipo inmersión total. A un par de semanas de estar en mi país (fines de noviembre del 2001), fui a visitar al que consideraba en ese entonces como mi amigo (hermano de mi ex –mujer) un argentino avecindado en Chile desde el año 1985; nos habíamos conocido en el medio Nueva Era chileno, participando por épocas en muchas de las actividades asociadas a éste.

Curioso este hombre, un verdadero imán, magnético como el que más; tenía una corte de admiradores y seguidores. Un líder natural que conseguía cualquier cosa de sus amigos/as, en verdad ellos le ofrendaban sus casas, autos y apoyo…

A mí me cayó bien desde que lo conocí, porque se parecía a mi hermano menor.

Durante los años en que compartimos actividades, lo vi caer alternativamente bajo el poder de varios de los líderes de este movimiento. Fue muy curioso observar esta situación; de alguna manera perdía el seso por una de estas personas y su influjo, luego por otra y otra. A su vez él mismo era/es un líder carismático que hacía lo mismo con la corte de devotos que tenía a su alrededor. De alguna manera un líder sectario sin teoría implícita detrás, salvo la visión hippie y los manuales de “hágalo usted mismo” esotérico-psicológicos que devoraba.

Al pasar el tiempo y conocer a sus padres me llamó profundamente la atención una actitud similar en éstos con respecto a todo tipo de rayos violetas metafísicos y teorías políticas, así como con las dietas alimentarias y sus ideas asociadas, a las que adherían ciegamente: la dieta de la lechuga, la de la zanahoria, la de la carne y de cuanta otra existiese, alternadas en forma reactiva y pendular por el buen yantar que entrega la Argentina a sus hijos.

En uno de estos períodos de ascéticas actitudes o en varias si mal no recuerdo, probaron Herbalife; alguno de sus amigos que inició el consumo en forma paralela se fanatizó de tal manera con el producto y sus secundarios que literalmente casi murió. Se descompensó tanto que estuvo a punto de “entregar las herramientas” como se dice en Chile. Tengo entendido que el batido, las fibras y otras les llegaron a través de un distribuidor local en Buenos Aires y sin conexión directa con su hijo.

MI AMIGO UN DISTRIBUIDOR HERBALIFE

En el año 2001, hacía ya alrededor de seis años que mi ex-amigo estaba dedicado a distribuir los productos de la compañía. Luego de intentar suerte en Santiago con relativo éxito, a continuación se mudó a provincia en donde se radicó e instaló su centro de operaciones.

En el tiempo en que llegué a su departamento-cuartel general, la familia entera- incluso sus hijas de seis y ocho años- estaba dedicada a promover el producto entre su círculo de clientes, conocidos y maestras del colegio.

En un país tradicionalmente con pocos inmigrantes como Chile, una familia de extranjeros carismáticos siempre causa sensación, con mayor razón si son de origen europeo, un gran producto en las colonias de cualquier parte del mundo. Ese era uno de los enganches usados para atraer clientes.

Tenemos así que de un día para el otro me encontré viviendo en medio del centro de negocios de uno de los campeones de la Compañía. Pude conocer de cerca entonces el negocio por dentro y por fuera; las maneras de enganchar a la gente: charla informativa, reclutamiento, ventas, encuestas en la calle, entrenamientos y los propios manejos personales de esta familia Herbalife a tiempo completo.

LOS ENGANCHES

*Ventas y charla informativa (se ofrece empleo…)

Se convocaba a la gente mediante avisos en el diario; los había de por lo menos dos tipos: uno en donde se hablaba expresamente sobre Herbalife ofreciéndo directamente el producto y otro en donde se decía más o menos lo siguiente:

“Compañía norteamericana en expansión requiere personas dispuestas a trabajar y que deseen ganar equis pesos por tiempo parcial o total tantos ídem, contactarse con el señor tal para charla informativa”.

Obviamente en el original la oferta sonaba bastante más atractiva que lo anterior. Por lo pronto en cuanto se publicaba el aviso, los teléfonos sonaban a cada momento (había cuatro líneas, más unos cuantos teléfonos celulares) se le explicaba a la gente lo de la charla informativa y el día en que se daría; luego se anotaba en un cuaderno su nombre, teléfono y a través de qué medio habían hecho el contacto.

En un par de días y previo haber captado a un grupo numeroso de postulantes, se realizaba la reunión. Se preparaba el lugar en donde se darían las explicaciones, se instalaba muchas sillas en donde se acomodarían los recién llegados y luego se esperaba a que sonara el timbre.

De a poco iban llegando, muchos de ellos trayendo carpetas con sus currículum- a pesar de que nadie se los había pedido- jóvenes que nunca habían trabajado, desempleados, algunas dueñas de casa, en general el auditorio era del tipo “busca trabajo profesional”; casi todos pertenecientes a la clase media-baja, salvo alguna excepción.

Mi amigo o ex-amigo se ponía su mejor traje- tipo Don Johnson en Miami Vice- previo haberse puesto en la cara crema y maquillaje obviamente de la marca Herbalife, luego de ducharse y usar en el proceso jabón líquido, champú y enjuague para pelo Herbalife y si mal no recuerdo colonia Herbalife y haber desayunado con el batido Herbalife y algún otro producto Herbalife “of course”.

Una vez pasaba la hora estipulada para la cita, se cerraba la puerta y ya no entraba nadie más: “No queremos a tipos que llegan atrasados” decía mi ex-amigo. Así, se iniciaba la charla.

Con su mejor apariencia de “italian latin lover” y con la cancha y el mejor discurso Porteño se lanzaba a “batir la culebra” como se dice en Chile; similar al método que usan los vendedores callejeros con su: “¡Lleve ahora por el precio de una, las dos mejores biromes que existen…!”. Pasaba entonces a explicarles que se trataba de una compañía norteamericana con años en el mercado, que cotizaba sus valores en la bolsa, que era una de las empresas mejor posicionadas en el mundo, con un crecimiento espectacular en lo últimos años, etc., etc. Desde atrás contemplando el espectáculo Marc Hughes, desde un gran afiche, también desde otras pequeñas fotos en diversos sitios; mientras su devoto medio poseído narraba la lacrimosa historia de la madre de Hughes y “Como la mataron las drogas para adelgazar dadas por los médicos y que eso lo movió a crear un producto sano y natural que ayudara a bajar de peso a las personas”.

Por las paredes otras postales de viajes por el mundo a las convenciones de la empresa; también el escritorio con el PC, los teléfonos, fotos familiares y como atmósfera general esa cosa de pareja medio hippie transformados en empresarios Herbalife de un día para el otro; amén de un aire internacional cosmopolita proveniente de su esposa, una súbdita del commonwealth (británico) que se escuchaba hablar a ratos por el lugar. ¡Ah, se me olvidaba!, en un estante y en el suelo los productos Herbalife, las cajas-maleta Herbalife y las cremas Herbalife y los manuales con los productos (si cada vez que lee Herbalife recuerda la promoción de productos en los programas de Gerardo Sofovich y sus señoritas, le llegará mejor el avisito- acentúe el ¡¡¡Herrrrbbbbalifeee!!! con una voz en off e imagínese a la pechugona con esa sonrisita de mujer inteligente que da gusto)

Toda la exposición ha sido rápida, concisa y precisa, sin un respiro para preguntar. Se les explica que “Éste no es un trabajo: es una oportunidad para que usted se haga cargo de su vida, que no es para todos y que sólo es para quienes acepten el desafío”, luego se detiene en su explicación y dice en forma dictatorial: “¡¡Preguntas!!”.

La gente que ha estado callada e inmóvil hasta ese momento hace sus preguntas: algunos acerca de si se les pagará previsión, respuesta: “Éste no es un trabajo, es la oportunidad para que te hagas un empresario”; otro al darse cuenta que aquí nadie le dará un trabajo con sueldo y horario fijo, se para y se va; unos cuantos más lo siguen. Continúan las averiguaciones acerca de los detalles, de cómo es el producto, modo de venta y así luego de un rato, el conferenciante en forma abrupta les dice que: “El que no está de acuerdo puede irse”.

A continuación se les da un refrigerio a los que se quedaron: Té de Guaraná, Herbalife por supuesto.

Se continúa entonces.

Se les explica que el asunto es muy simple: para poder ingresar al sistema se requiere que pruebes-uses el producto estrella, el famoso batido- previamente les han dado un vaso con éste- por lo que para inscribirte y que te den tu número como distribuidor debes adquirir tu primer set, el que si mal no recuerdo en ese momento costaba alrededor de treinta dólares, equivalente a un cuarto del sueldo mínimo chileno aproximadamente. Hasta aquí íbamos más o menos bien. Muchos de los que están escuchando en ese momento han pedido dinero prestado para llegar hasta el presunto trabajo; otros, cesantes por meses o años no tienen más que para "parar la olla" diariamente como se dice, con treinta dólares pueden comer tres durante dos semanas, malamente pero comen. En verdad es mucho dinero. Se cruzan miradas y otros se van, el grupo se ha reducido aún más.

De los que decidieron quedarse, algunos han solicitado el teléfono para pedir dinero prestado a sus hogares e iniciar el proceso de transformarse en empresarios Herbalife, otros han salido a la calle a decidir; otros de los que se quedaron están dubitativos pensando que están siendo víctimas de una estafa; en general el ambiente es de intranquilidad y sólo puede ser manejado por la cancha que el relator tiene en el manejo de grupos. Se les reafirma en su decisión de haberse decidido a ingresar al sistema, con la frase: “Esto no es para todos, los fracasados eligen su destino” o algo así y que una vez que compren el primer set-inscripción, ya el producto les saldrá más barato, pues tendrán el descuento como distribuidor…

En lo personal y paralelo a lo que les sucede a los potenciales distribuidores en sus propias vidas, en ese entonces tengo la urgente necesidad de conseguir dinero. Es así que sin conocer mayormente el asunto y al ser una alternativa a mi entender válida en ese momento (entre otras), decido interiorizarme en el negocio. De alguna manera lo he conocido ya desde la óptica de vivir un par de días al lado de una familia distribuidora profesional de Herbalife, también desde la de la gente de la calle; observo entonces el proceso completo.

Una vez me he enterado del contenido de la reunión introductoria al sistema, en los días siguientes durante mi convivencia diaria puedo preguntar acerca de todos los tópicos que me interesan y las dudas que me han surgido en el camino. Puedo observar cómo, aparecen por el lugar otros distribuidores de la red que depende de mi ex-amigo a conseguir productos o simplemente de visita para el seguimiento que les hace su patrocinador; también llegan clientes de la calle que sin ser distribuidores vienen a comprar directamente el batido- en general se trata de gente acomodada- es importante hacer notar que entre los visitantes vienen algunos a control: se les toman las medidas y se les controla el peso, solicitan su dosis de productos para el período que viene y luego se van.

Este punto del seguimiento a las bases es muy interesante –basado en mi experiencia en el manejo de grupos- es un hecho claramente establecido la falta de coherencia y constancia en el tiempo para el desarrollo de un proyecto determinado por parte de la gente de la calle, ya sea una dieta, estudios o cualquier otro tópico en donde el factor constancia-voluntad sean fundamentales.

La empresa Herbalife también lo tiene muy claro, es primordial para ellos este seguimiento personal: las llamadas telefónicas manteniendo el vínculo y en general el hacer sentir la preocupación por parte de su distribuidor acerca del bienestar del cliente. Hay un fuerte valor agregado al batido y otros productos, que tiene que ver con el prestigio-imagen empresarial y con la contención y apoyo que el distribuidor le da a su “team” (equipo) y clientes -en este sentido mi ex-amigo es un maestro- es lo que ha hecho por más de una década en Chile, dar una actitud de fraternidad, cercanía-intimidad y familiaridad al medio que lo rodea, la cual es bastante habitual para el Porteño medio, lleno siempre de “nonas”, mamás, papás, hermanos, sobrinos, primos, tías viejas y amigos en infinitos asados, fiestas y tardes dominicales; pero para los grises, fríos, distantes y apáticos chilenos es todo un imán, un verdadero descubrimiento. La diferencia es que ahora él los usa para hacer negocios, para vender más; pero para hacer honor a la verdad, a mi ex-amigo no le interesa vender, le importa “dar un servicio y una oportunidad a los demás”. Es de algún modo “compartir la palabra”, lo que se expresa a través de un batido y sus productos asociados, se trata de tener acceso a las enseñanzas de Jim Rohn –el filósofo de Herbalife- a las del supuesto médico mexicano Eduardo Salazar su versión “Latin America Area” y por cierto a las de Marc Hughes quien desde la nada, llegó a la cumbre.

“El sueño americano” disponible para usted, para ti, aquí y ahora; Sólo sígueme y lo conseguirás, escucha mis palabras y las suyas y lo lograrás, ”obedéceme y lo conseguirás”.

OBEDIENCIA

He visto el producto, leído los folletos y manuales, su composición en cuanto a los elementos y vitaminas que contiene –digo el producto- porque en verdad éste es el producto de Herbalife, el que supera con creces a cualquiera de los otros que distribuye la compañía. En ese momento me nace la duda acerca de lo requerimientos alimenticios de una persona tipo, mi ex-amigo queda de conseguirme un Manual para Médicos que tiene la empresa, en donde se explicaría todo al respecto.

Por mi parte mi preocupación radica en la calidad del batido y en la veracidad de lo que se afirma -en último término, tal como acostumbro a hacer las cosas sin duda que lo voy a vender sin problemas- mi freno radica en que voy a comprometer mi actuar en el de esta compañía, no puedo jugármela en algo que no conozco, voy a poner la cara en algo de lo cual no estoy seguro que sea lo que se afirma. Al pasar un par de días, me es suministrado el famoso Manual Médico, no sin cierta ironía:

“¡Qué!¿Eres médico acaso?”

Mi contestación ha sido en broma: “Claro un médico chino” (algo así como el cuento chino, el que lea entienda). Después de leerlo no se me aclararon las dudas y me pareció superficial. Al pasar del tiempo he seguido con mi inquietud por el batido Herbalife y he tratado de conseguir una opinión autorizada. Una profesional médica del área nutrición, me ha comentado hace unos días sin gran interés. “Sí, son buenos; pero no sirven porque no cambian las costumbres de la gente y apenas los dejan suben de peso…” (¿?)

Aún así, en espera de opiniones médicas autorizadas, sigo investigando en cuanto a la parte marketing y compromisos con la compañía. Por lo pronto me queda claro que mi ex-amigo será mi “patrocinador”, algo así como mi tutor; el que me supervisará, entrenará y llevará hasta donde él mismo se encuentra. Se me esfuman un poco los detalles debido al tiempo, amén que todo fue en un par de semanas como máximo. Inmersión total…

FIRMAR UN COMPROMISO

Recuerdo haber completado una especie de formulario en donde habría adquirido compromisos en cuanto al tiempo a dedicar al sistema, con plazos y metas; en todos los cuales sentí fuerte coerción para aceptar las exigencias. En general no me comprometo a nada salvo que esté bien meditado, en este caso me costó mucho imponer mis puntos de vista. Hubo una gran presión para que aceptara las exigencias y veo muy difícil que una persona de la calle -un “shilenito” cualquiera- pudiera evitar comprometerse a cualquier cosa que se le exigiera- en algún momento vi a algunas personas que arrepentidas volvían a recuperar su dinero o compromisos… No recuerdo claramente lo que sucedió con ellas.

EL ÁLBUM DE FOTOGRAFÍAS

Se me explicó acerca de la importancia de tener el “álbum de fotografías”, pues a través de éste se tiene una realidad en cuanto a lo que eras en todo sentido, lo que se llegará a ser y lo que se ha llegado a ser. En éste quedan registradas las convenciones de la compañía, las fotos con los distintos líderes, ojalá con el de más alto nivel que se pueda, etc.
(Para el que se interese en los detalles, puede seguir el proceso para ser distribuidor con cualquiera de los patrocinadores de éxito dentro de Herbalife y podrá vivenciar el sistema desde su propia experiencia, formándose entonces su propia y autorizada opinión.)

Habiendo entonces tenido oportunidad de conocer el negocio, las charlas explicativas, el procedimiento de enganche, el cómo se efectúa el patrocinio, los compromisos, la venta del producto en forma directa, la infraestructura necesaria para alcanzar el nivel que tiene mi ex-amigo; trato ahora de entender el “sistema piramidal” que es la base del éxito en esta compañía.

EL SISTEMA PIRAMIDAL

En verdad el asunto es muy simple, por buen vendedor que usted sea tiene un máximo de clientes que puede atender, incluso si vendiera las veinticuatro horas del día.

Ahora bien, bajo el método empresarial común, el asunto se soluciona teniendo empleados y pagándoles el mínimo posible y haciéndolos trabajar al máximo, es una simple ecuación matemática (la que en el Paraíso se solucionaba con que a todos le correspondía por igual de acuerdo a su esfuerzo y lógicamente todos hacían el mismo, nadie explotaba a nadie). Debido a que en nuestros tiempos el empresariado posee el capital y las reglas que los políticos a su servicio crean a su favor, se aprovechan entonces del esfuerzo común y lo deforman para su propio provecho; pero aún así por miserables que sean estos tipos, deben pagar previsión, impuestos y todos los beneficios conseguidos por los trabajadores a través del tiempo. Pero ¡Oh, sorpresa!, aparece entonces el sistema piramidal; sin necesidad de cargar con todo ese peso muerto, puede usted tener infinidad de empleados que trabajarán para usted, sin que tenga que gastar un peso o muy pocos en su control.

¿Qué es lo que sucede si usted tiene a veinte distribuidores abajo suyo, luego cada uno de ellos tiene otros veinte y cada uno de esos otros a veinte más. ¿Cuántas personas estarán trabajando para usted?, saque la cuenta. Ahora si cada uno de ellos le reditúa un dólar y ¿si fueran diez?, haga el cálculo, se pone interesante…¿Sí?...¿Ahora si son cien personas las que están abajo suyo?... Se le están saliendo los ojos…¿Estoy en lo correcto?

DE LA TEORÍA AL HECHO HAY MUCHO TRECHO

Bueno, es posible que el sistema en el papel funcione; pero tal como lo dije antes, de acuerdo a mi experiencia es muy difícil conseguir un esfuerzo sistemático y sostenido por parte de la gente de la calle; sólo es posible moverlas usando de fuerzas que no tienen que ver directamente con los negocios, fuerzas que están bajo el umbral de la consciencia y del conocimiento común y si lo están es muy difícil cuantificarlas y calificarlas, además que siempre habrá discusión sobre su existencia y real influencia sobre las personas. En este sentido se podría usar el refrán “Yo no creo en brujos; pero de haberlos los hay”. El asunto con respecto a esto sería que de alguna manera son hechos que provendrían de otra dimensionalidad, no pueden ser percibidos por la mentalidad común, salvo por sus resultados; para poder ver sus causas habría que ajustar la propia mente a este nuevo sistema de coordenadas… Eso es llamado por algunos: el "método-psicológico".

Aunque sin ir muy lejos los rudimentos de estos manejos se usarían en marketing, política y manejo de masas en general con gran éxito para sus promotores.

De acuerdo a esta óptica, para que el sistema piramidal funcione, se necesitaría que la estructura creada al efecto -el cuerpo piramidal- tenga las más expeditas vías de comunicación y de control sobre sus componentes individuales. ¿Cómo se lograría esto? Mediante suplantar la débil voluntad del individuo por el método-voluntad del sistema a través del patrocinador, por medio de los principios básicos de control por los que cualquiera de nosotros sería controlado habitualmente, el premio o el castigo (según Walter Hess, investigador del cerebro, método trofotropo o ergotropo)

¿CÓMO SE HACE EN LO PRÁCTICO DE ACUERDO A MI PROPIA VIVENCIA?

Ya desde el principio hay una actitud autoritaria en el sistema. Las personas llegan de la calle en una situación desmedrada, sin dinero, en la búsqueda de una solución para su vida. Se encuentran con un lugar en donde los sientan, les dan una charla sin darles posibilidades de expresarse, luego a los que no les gusta: “¡Se van!”; los que se quedan, permanecerán en un ambiente coercitivo y si el proceso sigue adelante cada vez va aumentando la presión emocional sobre ellos. En esas condiciones se ven obligados a adquirir compromisos que los violentan y los dejan en la cuerda floja ¿Me estarán estafando? En forma alternada, también se les trata bien, se les sirve té, el batido, se les hace sentir que ya son parte de la empresa, se les muestran las fotos, los viajes, los autos, las convenciones multitudinarias, los “pins”, los anillos, los lápices….

Al pasar de los días si el enganche primario dio resultado, adquirirán más compromisos -esta vez escritos- los que para muchos serán un lazo seguro. A continuación vendrán las compras de productos en cantidades cada vez mayores, los que además lo sumirán en la inevitable necesidad de venderlos para hacer que su negocio funcione o por lo menos tratar de recuperar el dinero invertido.

Al llegar a esta parte, me quedó claro que el negocio no era para mí. Para que efectivamente me redituara debería hacer una inversión mínima que en ese entonces rondaba los US$ 600 y para que me conviniera aun más debería haber hecho una de casi US$ 2000. Debo reconocer que mi ex-amigo usaba un método con sus cercanos, el que consistía en que no era necesario invertir demasiado, sino que una vez con tu número de distribuidor, él te entregaba los productos sin costo, en la medida en que los necesitabas, pagándoselos luego; de todas maneras eso servía sólo por un tiempo, mientras reunías el capital necesario para comprar un stock suficiente para vender o generar tu propia estructura piramidal.

Seguí observando todo el asunto en todos sus detalles -personalmente tengo una curiosidad de gato, la que en algunas ocasiones o en muchas me ha causado problemas; pero “El que nació chicharra muere cantando”- en este caso me sirvió para entender esta forma de hacer negocios.

Como efectivamente estaba interesado en tomar el asunto si reunía mis exigencias en cuanto a seriedad y posibilidades, en esos días salí a cotizar el precio de remeras y gorro tipo béisbol -amarillos ambos- con la obvia leyenda: ”¿Quiere bajar de peso, Pregúnteme cómo?”. No es algo que se me haya ocurrido a mí -salvo lo de las remeras- sino que era la norma para hacer propaganda; leyenda que se leía en los “pins” que usaban los distribuidores y especialmente mi ex-amigo y su mujer, también los ostentaba Marc Hughes en la foto del living-oficina de esta familia.

VOLANTEO Y ENCUESTAS

Premunido de este vistoso atuendo, pensaba repartir volantes en el centro de la ciudad, con el ofrecimiento del producto. Así como iniciar el asunto de las encuestas, las que en verdad no son lo que se dice, sino un enganche para conseguir los datos del potencial cliente, para en el caso de no retenerlo al primer encuentro, probablemente al insistir por teléfono se pudiera lograr otra oportunidad. También se habrían conseguido otros contactos a través del mismo encuestado. No tuve experiencia directa del método sino por referencia.

A través de mi hermano, quien conoce el tema estudios de mercado, pude enterarme que los encuestadores detestan a la gente de Herbalife, porque saturan y queman el ya difícil tema de la encuesta callejera a los transeúntes.

Coincidió con que en esos días pude darme cuenta de la totalidad del negocio, para que fuera abortada por mí mismo mi inclusión como distribuidor de Herbalife y por lo tanto no conocí ni las encuestas ni el volanteo (aunque en Buenos Aires repartí volantes con mi propio producto todos los fines de semana, durante meses)

LOS ENCUENTROS

En un hotel de primer nivel, moderno y funcional se realizó en esos días una especie de “training” con invitados traídos desde diferentes partes. Las estrellas eran un médico y una maestra, esposos ambos, argentinos de origen, de visita en Chile para la ocasión. Los teloneros, un par de químicos-farmacéuticos chilenos, uno de ellos ex-gerente de uno de los locales de una cadena de farmacias, el otro el propio ex -dueño de una pequeña cadena de farmacias de provincia, quien abrumado por las deudas se transformó en exitoso distribuidor Herbalife.

Tengo entendido que la pareja estrella habría ganado algo así como US$ 20.000 mensuales y los químicos alrededor de US$ 6000 cada uno- con una permanencia de alrededor de cuatro años en la empresa.

Todos vestidos impecablemente, perfectamente humectados en sus rostros y usando de todos los medios a su alcance para verse vitales, sanos y triunfadores; paseándose por el lugar -con los anillos, pulseras y “pins” de oro y otros distintivos de estatus los que se habrían ganado en la carrera Herbalife- confraternizando con los invitados.

Como acompañante de los organizadores del evento, pude acceder a los preparativos del encuentro, la llegada al hotel, la preparación del salón, el acomodar las sillas, el proyector para conectar el notebook PC que se usaría en las explicaciones, la preparación de las mesas con los productos, el té de guaraná (en esos días en su nueva versión limón si no me equivoco), el batido, la sectorización con números para delimitar a los distintos grupos, la instalación del equipo profesional de sonido, las luces, etc. Sin duda quedó bastante similar a una iglesia evangélica norteamericana esperando a su pastor mediático, el que en este caso era mi propio ex-cuñado y sus invitados.

Una vez han comenzado a llegar los invitados, entre los que se cuenta gente de todo el país: distribuidores y otras que han sido traídas para conocer del sistema y que vienen convocadas por alguno de estos primeros y que juntas deben sumar unas cincuenta o sesenta personas, se da inicio al espectáculo.

Mi ex-amigo se pasea entre la gente sonriendo como el mejor, también su mujer la que abraza y saluda con su media lengua de gringa a los visitantes, también están los invitados y los líderes con más tiempo en la empresa…Todos sonríen… Espectaculares, comparten su energía, se saludan como viejos amigos… Atrás la música a todo volumen: “Y.M.C.A.” de los “Village People”. Una vez que llega la hora de inicio se cierran las puertas y el salón de aproximadamente 10 X 50 mts. se transforma en un:

¡¡¡Todos cantando!!!... Palmas al compás de la música… Una típica dinámica de grupos… ¡¡¡Todos saltando…!!! ¡¡¡Todos felices…!!!, a ¡¡¡LEVANTAR LOS CORAZONES!!! Se recibe a la gente. Mi ex-amigo desde el micrófono les da la bienvenida y les explica cual será la dinámica, el por qué estamos aquí. Los lleva por medio de canciones y vítores hacia su luminoso mundo Herbalife. Así van pasando los distintos exponentes por el escenario, comienzan los testimonios: lo más parecido a éstos son los de las iglesias evangélicas de barrio: lágrimas, sufrimiento, miseria y luego ¡¡¡ALELUYA!!!…Conocí a HERBALIFE!!! Y todo el auditorio ¡¡¡ALELUYA!!!

El proceso se realiza sin interrupción durante algo así como dos horas- si cometo algún error en la duración, les ruego me corrijan- esta parte es gratuita, es una introducción para todos; pero al pasar el tiempo y descanso mediante, a partir de allí hay que dar dinero por permanecer en el lugar… Algunos se van, no están dispuestos a pagar los US$ 20 que vale el seminario… En ese momento se acerca la mujer de mi ex-amigo, tiene una actitud extraña y dura, viene a preguntarme si pagaré la cuota, porque si no lo hago deberé irme igual que los demás, previamente su marido en los pasillos durante el descanso ha insistido con eso… Tengo entendido que me quedé ese día y luego el otro habría habido una segunda parte. Pero a mí me bastó con la primera y con haber pagado esos dólares, había visto todo lo que necesitaba. Así es que en algún momento luego del primer día y con la cantinela: “¡¡¡Uayy, ammm, ciii, ayyyy!!!” a todo volumen y la felicidad Herbalife detrás, salgo solo por los pasillos, salgo del hotel y regreso a la calle, el aire limpio y fresco del río cercano me recibió… Esa fue mi experiencia Herbalife con inmersión total…

Hasta ahora nadie me ha dado una buena respuesta sobre las bondades del producto, he visto otros tantos parecidos en las estanterías de las farmacias, a la mitad o menos del precio de Herbalife, también otros en un valor similar…

¿Para qué sirve el famoso batido?, ¿es comida de astronautas como dicen? ¿Efectivamente le venden el producto a la N.A.S.A. o es sólo verso?, ¿sirven las fibras, el Té de Guaraná, el Termojetics?

LO QUE SUCEDIÓ DURANTE LA DINÁMICA

La gente que llegó de la calle como invitados, en general no se quedó a tomar el entrenamiento con las estrellas de Herbalife; provenían de gente de provincia, entre ellas muchas dueñas de casa, algunas solteronas, un maestro de escuela aburrido de su oficio y sobre todo personas que estaban en la búsqueda de algo que hacer… Estudiantes… Algunos buscavida… Casi todos sin dinero para pagar…

Los distribuidores profesionales en cambio venían efectivamente para quedarse, a encontrarse con sus pares, a intercambiar experiencias, a agarrar fuerza de los líderes para su misión… El compartir la oportunidad Herbalife con otros… Formados en el principio de “El dinero debe fluir para que nos llegue más” no veían problemas en pagar por su permanencia.

Los organizadores del evento -mis ex-cuñados- de alguna manera estaban en este momento haciendo lo mismo que cuando los conocí cuando hippies: conteniendo a las personas, haciendo profusa vida social y enseñando a los demás lo que según creen se debe hacer… Sólo que en esta vez, el asunto era en forma masiva y además su misión les redituaba dinero -en esos días alrededor de US$ 4.000 entre los dos- no es mucho; pero si se considera que hoy a diciembre del 2003 un médico chileno puede ganar algo así como US$ 2.000 mensuales y un ingeniero US$ 3.000 (datos oficiales), no está mal para estar sólo comenzando en la carrera Herbalife.

Por lo que pude darme cuenta, alguien de la calle que se metiera completamente en el sistema, pudiera llegar a ganar algo así como US$ 1000 con un gran y titánico esfuerzo; uno de los que conocí ese día y que estaba en esta categoría era una especie de Testigo de Jehová por su modus-operandi; pero de Herbalife. Abordaba a las señoras en los supermercados con alguna excusa, luego las llevaba al tema salud, obesidad, hasta terminar vendiéndoles sus productos. Hacía lo mismo con cualquiera que se le cruzara en el camino, en todo momento y lugar; todas las sonrisas y contactos que en la vida diaria a cualquiera de nosotros se le producen con su prójimo, él los aprovechaba para su negocio, no tenía personas a su alrededor, sino potenciales compradores-distribuidores.

En el caso de los líderes de éxito, pude observar que en sus respectivos oficios o trayectorias anteriores, por sí mismos eran ya exitosos en algún sentido; algunos profesionales universitarios con cinco, siete o más años de carrera, provenientes de medios sociales acomodados de provincia, bien relacionados socialmente, o de lo contrario gente de mundo, que se mueven de un país a otro, con amigos, viajes en velero por el mundo invitados por su simpatía, de tipo viajero internacional… Probablemente con algunos tropiezos económicos transitorios; pero en general cualquier cosa que hubieran tomado como negocio, probablemente les diera resultados… No significa que en su momento no hubieran pasado también por situaciones límite, las que probablemente les llevaron hasta Herbalife…

También supe de algunos tipo barrendero en Nueva York, quien de pronto se dedicó a difundir el producto y terminó lleno de dinero; pero a mi juicio son la excepción. La gran masa, difícilmente logrará vender los productos. A mi juicio debido a que:

-Su círculo y experiencia social serían muy limitados.

-En países como Chile, las clases sociales están claramente definidas por origen y por raza, difícilmente se pueden traspasar las barreras de la una a la otra (los condicionamientos sociales que aseguran la estanqueidad son muy fuertes; la excepción serían extranjeros carismáticos y ojalá de origen europeo)

-Los productos son muy caros, Chile es un país pobre.

-Las personas difícilmente son constantes en mantener un régimen alimenticio o de disciplina; los que logran hacerlo, previamente tendrían una disciplina personal fuerte.

-A mi juicio, para ser exitoso en este sistema habría que poseer un valor personal de carisma propio muy fuerte, el que sería lo que tú en realidad vendes; el batido y sus asociados serían un acompañante, un sub- producto.

UN COMENTARIO SOBRE LA EVIDENTE MANIPULACIÓN PSICOLÓGICA

La mujer de mi ex-amigo (a quien todavía considero como mi amiga personal, pese a que en los dos últimos años no se ha comunicado conmigo para no enfrentar a su esposo y a la familia de éste por hacerlo; pues ella misma vive bajo fuerte coerción) proviene del ambiente hippie de un país perteneciente al Commonwealth. En su momento trabajó con la gente aborigen en Alice Springs (cerca de Ayers Rock-Uluru ), Australia; después de un par de vueltas por el mundo, se radicó en Chile en donde la conocí. Una vez en nuestro país se relacionó con los grupos feministas, conservacionistas y en general con los grupos progresistas que por lo menos en las palabras buscan proteger a la naturaleza y al mundo. Una verdadera nativa gringa, medio silvestre; compartimos lindos momentos y aún hoy en día siento gran afecto por ella.

Durante la dinámica descrita anteriormente; vestida de traje de calle, como una gran ejecutiva de éxito, desde el púlpito arengaba al auditorio. Cuando el asunto llegó a su clímax, al presentar una nueva línea de productos para el baño, en estado de paroxismo pedía a la multitud:

“¡¡¡Tiren a la basura todos los champúes que tengan en sus casas, los jabones, los bálsamos (enjuagues para pelo)…y usen los de Herbalife!!!”.

¿Cómo llegó hasta aquí?

Distantes tiempos los de Uluru y salven a las ballenas… Los de caminar bajo la luna y contemplar el fuego junto a sus hijas y a mi hijo en la cabaña en medio de las montañas en donde nacieron nuestros niños, de parto natural, bajo la luz de las velas y en el suelo…

Externamente parece la misma persona; sin embargo ¿en dónde se encuentra la que yo conocí…?

EL "LAVADO DE CEREBRO"

En lo personal, mi ex-amigo seguía en ese entonces alimentando su mente con todos los manuales de “hágalo usted mismo” psicológicos, pseudo-psicológicos y de la Nueva Era que caían en sus manos; también con los manuales de Herbalife y la literatura asociada; la neurolingüística era uno de sus fuertes… El cómo saber en qué está pensando el que tengo enfrente… Si mueve los ojos hacia arriba, hacia abajo y a la izquierda, en relación a mi pregunta u observación; cada detalle analizado para conquistar sin compasión al que tengo adelante como mi potencial cliente o converso… Mientras a ratos y acompañando la lectura, como trasfondo se escucha la voz de Eduardo Salazar, el supuesto médico líder de Herbalife, que desde uno de los siete o diez casetes que tenía en ese entonces, adoctrina al que escucha con un: “¿¡¡¡¿Tú crees que si ellos se están arrastrando por la calle sin dinero, es algo que no se merecen?…Por cierto que se lo merecen…Cosechan su fracaso…Tienen lo que han buscado...!!!, ¡¡¡¿quieres ser como ellos, quieres usar ropa de liquidación toda la vida?, ¡¡¡eso no es para ti, TE mereces lo mejor!!!”, con su mejor voz de centroamericano.

Una de esas noches, cuando sus hijas se fueron a acostar -de seis y ocho años respectivamente- pude notar que preguntaban por sus casetes; el padre las acompañó hasta su habitación y les encendió el reproductor… Se quedaban dormidas con casetes de reafirmaciones y si mal no recuerdo con los de Eduardo Salazar…¿Cómo se llama eso?….¿Qué nombre le daría usted al proceso…?

No es de extrañar lo que hacía, porque él mismo ejecutaba algo similar consigo mismo, al tiempo que tenía su propio patrocinador que le daba las directrices necesarias para hacerlo llegar hasta donde él mismo estaba posicionado.

Ahora que ha pasado el tiempo me pregunto: ¿De qué estará escapando el que fue mi amigo que necesita de todo esto?, ¿Será de lo mismo que escapó mi ex-mujer hasta terminar alienada y en manos de una secta filo-nazi?

¿Por qué esa necesidad compulsiva de tener la razón e imponer su verdad a los demás?

RECUERDOS

Recuerdo que alguna vez, un primito de mi hijo de alrededor de siete años en ese entonces, quien era vecino a la casa en donde vivíamos nosotros y mis suegros; entró corriendo hasta nuestro comedor y se estrelló contra una vidriera de esas que tienen las abuelas para poner copas, tacitas de café y adornitos diversos. Fue tal el encontrón con el vidrio, que al no quebrarse éste, cayó de espaldas cuan largo era…Asustado corrí hasta donde estaba y le pregunté: ¡¿Estás bien...te caíste?!...Él me miró y contestó con los ojos desafiantes: “¡No, no me caí, yo camino así!”

Es con esta formación que mi mujer y su hermano terminaron en donde lo hicieron…

OTROS RECUERDOS

Un par de hermanos de mi ex-amigo, esta vez en Buenos Aires, engancharon de algún modo con Herbalife. Tengo entendido que no fue a través de su pariente en Chile, sino por sus propios contactos con alguno de los distribuidores. En una de mis visitas a una de sus casas, pude ver que la habitación que servía de recibidor estaba literalmente llena de cajas-maletas con el batido y otros productos asociados. Al pasar el tiempo y en sucesivas idas a visitarlos, pude ver que decrecía muy poco el volumen de productos; por lo que pude darme cuenta se fueron deshaciendo de éstos muy lentamente, ya sea vendiéndolos de a poco y también consumiéndolos personalmente. Es probable que sólo hayan recuperado lo invertido, aunque más bien me inclino a suponer que sólo lograron rescatar parte de su dinero. De viajes a Cancún y dinero por montones, seguramente no hubo nada.

Y OTROS

A mi ex –amigo le interesaba entrenarme adecuadamente para dejarme en su lugar, necesitaba de alguien que llenara su nicho ecológico; su proyecto era saltar a Europa en algún momento… Por lo que sé hasta ahora no lo ha logrado.

A mí por mi parte me interesan las mañanas de sol, conversar con la gente, trabajar en la calle…Vivir la vida…

¿Para qué quiero uno o muchos Rolex de oro, anillos y “pins”, viajes a ninguna parte?…¿Hoteles con aire acondicionado?

FINAL

A fines del año 2001, mi ex-amigo creía que no había nada mejor en el mundo que Herbalife, que Jim Rohn era EL FILÓSOFO…Que la P.N.L. era su creación. Traté de compartirle mi teoría de que provendría de los experimentos con L.S.D. 25 en Estados Unidos y de los fragmentos que se filtraron a la gente de la calle… Me miró fijamente y dijo:

"Estás equivocado"…

Creía firmemente que Eduardo Salazar era un hombre ejemplar…

Al otro día por la mañana me marché de su hogar; nos dimos un largo abrazo de despedida con su mujer -mi amiga- en ese momento al separarnos me preguntó:

"¿Volverás…?"- "Sí" –respondí- pero ambos sabíamos que no sería así…

El sol de Uluru, el viento del desierto y el sonido del "didjeridú" estaban muy lejanos, “El tiempo del sueño” se eclipsó en sus oídos… Ahora sólo se escuchaba “¡¡¡Uayyy, ammm, ciii, ayyyy!!!!”

Juan Contreras Bustos
Chile
18 de diciembre del 2003

MÁS EN TRIBUNA

http://www.periodicotribuna.com.ar/157-herbalife-segundas-partes-si-son-buenas.html

http://www.periodicotribuna.com.ar/25-herbalife-el-engano-interminable.html

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